domingo, 25 de octubre de 2015

Alegría

El corazón alegre constituye buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos. Proverbios 17:22.
Si hay un factor que puede contribuir grandemente a la felicidad de la pareja y del hogar es la disposición alegre y el buen humor. Es sabido que la alegría y la risa contribuyen a la liberación de endorfinas, que son sustancias que se encuentran en nuestro organismo y actúan “sobre los receptores que causan analgesia, además de producir un efecto sedante similar a los que genera la morfina… Es por esto que las endorfinas son consideradas nuestros opioides endógenos, es decir producidos por nuestro organismo.

“Los estudios demuestran que las endorfinas son capaces de inhibir las fibras nerviosas que transmiten el dolor”.

Todas las personas tienen problemas. Y en todos los hogares también hay problemas. Pero podemos elegir concentrarnos en ellos, tener una visión melancólica, dramática y aun trágica de la vida, o cultivar un espíritu valiente y tenaz, y ser capaces de reímos de nuestras “desgracias”.

Algunos piensan que el buen humor y la risa son formas de evasión. Pero la realidad es que, si bien nos distraen de los problemas, nos colocan en tal disposición de ánimo que podemos ver y afrontar esos mismos problemas con otro “espíritu”, con otro temple y otra perspectiva.

Cuando hablamos de humor, no nos referimos a reímos “de otros”, y ridiculizar sus defectos. Un seguidor e imitador de Cristo solo hará cosas que tiendan a elevar y fortalecer la autoestima de su prójimo. Se trata de poder reírnos “con otros”, parodiando, quizá, aun nuestros problemas, para asignarles otro significado, otro peso en nuestra existencia.

También es importante, por tu salud mental, aprender a reírte de ti mismo; no “tomarte tan en serio”. No tener un sentido tan exagerado de tu importancia que no seas capaz de “hacer el ridículo” y relativizar tus dificultades o defectos. La sencillez de corazón, en relación con tu propia estima, te puede ayudar a no tomar con tanta gravedad los pequeños o los grandes contratiempos.




miércoles, 14 de octubre de 2015

EL SABIO ES CAUTELOSO

El sabio teme y se aparta del mal; mas el insensato se muestra insolente y confiado. Prov. 14:16.

Un joven casado, asediado por muchas mujeres, recibió el consejo sabio de su patrón, que era un hombre cristiano de experiencia. “No les prestes atención a esas damas”. El joven respondió con ironía: “Hay mucha sabiduría en los Números”, refiriéndose al libro bíblico de Números. “Es posible –dijo el patrón-. Pero con certeza hay mas sabiduría en el Éxodo” (aquí como huida).

El proverbio de hoy presenta una advertencia: huye del mal. No compliques tu vida. Evita la tentación. El primer pecado del mundo sucedió porque Eva creyó que podía “administrar” la tentación. Su seguridad estaba en conservarse lejos del árbol. Tú conoces el fin de la historia. Las personas sabias jamás asumen riesgos innecesarios. No quieren saber cuan cerca pueden llegar del precipicio. El insensato rechaza los consejos, se encoleriza cuando alguien trata de mostrarle el peligro. Se siente seguro y piensa que no tiene nada que perder.

Hace siglos que el apóstol Pablo estableció un principio de seguridad espiritual. “El que piensa estar firme, mire que no caiga” (1 Cor. 10:12). Las grandes derrotas de la vida no pasan cuando estamos en guardia, sino cuando, confiados en nuestra victorias pasadas, creemos que estamos seguros si bajamos la guardia. Eso es lo que sucedió con Belsasar en Babilonia. Su imperio parecía invencible. Sus enemigos estaban dominados, y entonces se dedicó a vivir en clima de fiesta. Fue una noche de fiesta la que se transformó en tragedia, porque el ejército medo persa invadió y destruyó Babilonia. Le sucedió también a Goliat. ¿Qué podría hacerle un muchachito, con una honda y cinco piedras? Bajó la guardia, en un segundo, el gigante yacía derrotado en tierra.

Huye del mal. Sé sabio. Para hoy mismo de jugar con el peligro. No bajes la guardia. No sientas seguridad en tus propias fuerzas. Eso puede ser fatal. Que Dios te de un día maravilloso y no olvides que “el sabio teme y se aparta del mal; mas el insensato se muestra insolente y confiado”.


Alejandro Bullón


viernes, 9 de octubre de 2015

Nuevo cumpleaños

No te maravilles de que te dije: “Os es necesario nacer de nuevo Juan 3:7

Llegó el otoño. Las hojas de los árboles se vistieron de intensos colores, las altas temperaturas dieron lugar a brisas refrescantes, y las noches de luna nos invitaban a velar. Pero en algún lugar se entretejían estratagemas de maldad.

Al amanecer, felicité a mi niña por su cumpleaños, la llevé a la escuela y fui a realizar algunas diligencias. Me sentía muy intranquila, así que cuando terminé me apresuré a llegar a casa. Traté de comunicarme con mi familia, pero no pude; en realidad no me era posible comunicarme con nadie en todo el pueblo. A la tarde recogí a mi hija de la escuela, y ella advirtió mi nerviosismo, así que me suplicó que me calmara:

-Mami, no estés nerviosa, es mi cumpleaños -dijo varias veces.

Decidí no arruinar su día especial. Hice una pequeña torta, y ella llamó a su amiguita y la invitó a comer con nosotros. Le cantamos “Cumpleaños feliz”, partió la torta y… sonó el teléfono. No puedo describir los detalles; pero era un aviso de la muerte de otro de mis hermanos. Ahora era el menor, que había caído bajo una lluvia de balas asesinas.

Mi niña lloró inconsolablemente. Lloraba por los ya fallecidos; lloraba por los que llorábamos, por los que ya no pueden llorar, y porque nunca más su cumpleaños sería solo un símbolo de felicidad.

Los meses fueron transcurriendo. Mi hija sufría intensamente, aunque a veces no me lo decía. En ocasiones comentaba que su cumpleaños sería un día muy triste, que no deseaba que llegara; ni recordarlo jamás.

Tiempo después, mi hija fue bautizada. ¡Ahora tiene un nuevo cumpleaños! Su nuevo cumpleaños es la fecha de su nuevo nacimiento, sin conexión alguna con las tragedias familiares. Es una fecha de gozo, de victoria, de esperanza; una fecha que siempre le recordará que pertenece a un mundo mejor y que debe vivir como ciudadana de ese reino de amor.

No sé qué cosas empañan tu pasado; pueden ser yerros, pecados, soledad o inseguridad, pero si has nacido de nuevo, recuerda que ese pasado ya fue borrado. Piensa en las maravillas que te esperan en el futuro, y celebra con gozo tu nuevo nacimiento.— Gladys Torres Terán.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA LA MUJER 2015

Jardines DEL ALMA