"Deléitate en el Señor, y el te concederá los deseos de tu Corazón". Salmo 37:4

viernes, 3 de enero de 2014

Jesús dijo:


Juan Cap. 14 ver. del 11 al 14 

11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.

12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

Aquí estoy Señor como un instrumento en tus manos para ver esas cosas mayores sobre las persona que esta leyendo este mensaje en el nombre de Jesús. 



La Vida corre Rapidamente


“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. Eclesiastés 3:1.

Cuando un nuevo año comienza nos proponemos muchas metas, desafíos, sueños.

Deseamos lograr en ese año todo lo que el año anterior no nos permitió conseguir.

Comenzamos con entusiasmo, con nuevas fuerzas, con deseos de lograr lo que tanto anhelamos.

Al principio, todo nos parece fácil, tenemos doce meses para lograr nuestros objetivos, por lo tanto no nos desesperamos y nos tomamos el tiempo. Pronto nos damos cuenta de que el año pasa rápidamente, y con la misma velocidad se lleva nuestras decisiones.

Todo tiene su tiempo. Si bien es cierto que no debemos malgastar la vida, tampoco es sabio tomar decisiones apresuradas. A veces decidimos algo sin pensar demasiado en las consecuencias, y eso es causa de que algunas cosas nos salgan mal. No obstante, hay proyectos y sueños que “tienen su tiempo”, y si dejamos pasar ese tiempo, se irán con la vida y nunca los veremos realizados.

El político, científico e inventor estadounidense Benjamín Franklin, en una de sus conocidas reflexiones dijo: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, y yo me atrevo a agregar: “pero tómate un tiempo para pensar detenidamente antes de hacerlo”.

Pidamos siempre la dirección de Dios antes de tomar una decisión importante. Pidamos siempre su consejo cuando estemos confundidas o inseguras. Pidamos su ayuda cuando la carga sea demasiado pesada para nosotras. Pidamos a Dios que nos acompañe cada día, que camine a nuestro lado, asiendo nuestra mano, y que cuando estemos cansadas él nos lleve en sus brazos.

Él sabe lo que necesitamos, pero espera que se lo pidamos. De esa manera estrechamos comunión con él. Por eso, te invito a arrodillarte cada mañana para hablar con el Señor, imaginando que él está a tu lado escuchándote.

Él se siente feliz al ver que sus hijas toman un momento en su día para hablarle. Así lo sentirás cerca y su ayuda vendrá cuando la necesites.

Al comenzar este nuevo año, antes de fijarte metas, sueños o desafíos, proponte estar cerca de Dios, vivir a su lado, contarle tus sueños y serle fiel.

Entonces te sentirás segura de que él te ayudará a lograr lo que te propongas.

Mariana Ancheta Saffer, Uruguay

LECTURAS DEVOCIONALES PARA LA MUJER 2014
DE MUJER A MUJER
Recopilado por: Pilar Calle de Henger

Cain


El Señor le preguntó a Caín: -¿Dónde está tu hermano Abel? -No lo sé -respondió-. ¿Acaso soy yo el que debe cuidar a mi hermano? Génesis 4:9.

La esperanza de Adán y de Eva de regresar al Jardín del Edén, ahora tenía la forma de un bebé, la sonrisa de una pequeña maravilla hecha ser humano. Todas las alegrías, los sueños y las ilusiones de nuestros — primeros padres se hacían “carne y hueso” en el pequeño Caín.

Si la promesa de Dios se cumplía, Eva tenía en sus brazos al pequeño Mesías, el Salvador. Pero, la historia nos cuenta que las elecciones del pequeño bebé -cuando creció- lo transformaron en el primer asesino de la historia.

Duele pensar que el ser humano, sin llegar a los extremos que Caín simboliza (es decir, pasar de Salvador del mundo a fratricida), es capaz de actitudes de esta naturaleza. No importa cuántas y cuán profundas esperanzas se puedan colocar en nosotros, de una u otra manera conseguimos destrozarlas.

En pequeños detalles o en grandes errores, somos “mega” o “mini” Caínes, al decir a nuestros padres, hermanos, amigos, conocidos, e incluso a personas que apenas nos conocen, que no es una buena idea que confíen en nosotros.

El mensaje que transmitimos es que no es conveniente que centren muchas esperanzas en nosotros.

Siempre hay alguien que espera algo bueno de tu parte; por extraño que parezca, a pesar de las barbaridades que podemos llegar a cometer en algunos momentos.

Gracias a Dios, Cristo sabe de nuestras deficiencias y de nuestra natural inclinación a destruir las esperanzas que depositan en nosotros.

A pesar de eso, nos ama. No consigo explicar cómo; no puedo llegar a entender la razón. Lo único que puedo decir es que lo hace por amor, pero es un amor que no puedo ni explicar ni entender. No tiene lógica. No tiene límites.

No tiene cambios.

Es por ese amor y es en esa esperanza que podemos vivir el día de hoy, sabiendo que hay un Dios en el cielo que nos mira con tierno amor, y nos da la posibilidad de levantarnos cada vez que nos caemos.

La elección final es tuya. Tu vida quedará marcada por esas buenas o malas decisiones. No dejes pasar esa oportunidad hoy.

MEDITACIONES MATINALES JÓVENES 2014
365 vidas
Por: Milton Bentancor

La Sabiduría del Cielo


“El principio de la sabiduría es el temor de Jehová” Proverbios 1:7.

Fue próspera la juventud de Salomón porque estuvo en relación con el Cielo, dependió de Dios e hizo de él su fortaleza. “En los primeros tiempos de la vida de Salomón se ven también los resultados del método educativo de Dios. Salomón hizo en su juventud la misma decisión que David.

Antes que cualquier bien terrenal, pidió a Dios un corazón sabio y entendido. Y el Señor no sólo le dio lo que le pedía, sino lo que no había pedido: riquezas y honores. El poder de su inteligencia, la amplitud de su conocimiento y la gloria de su reinado se hicieron famosos en todo el mundo” (Elena de White, La educación, p. 44).

Para entender la sabiduría del cielo y conocer la voluntad de Dios necesitamos tener sed de su amor. En la misión de educar a nuestros hijos, necesitamos mucho de Dios para no sentirnos solas. Amamos a nuestra familia más que a nada en este mundo, somos capaces hasta de dar nuestra vida por ella. Deseamos su salud, seguridad, felicidad y prosperidad como el mismo Señor las desea para nosotras. Este es un desafío grande y diario al que no podemos enfrentarnos sin su ayuda, porque la batalla estaría perdida. Nuestro mejor aliado tiene que ser el Señor, quien está deseoso de transformarnos porque nos hemos convertido en referentes y modelos de vida para nuestros hijos. La sabiduría del Cielo y el respeto a la voluntad de Dios nos ayudarán a despojarnos de falsos ideales a fin de ayudar a nuestros hijos a fortalecer sus talentos y herramientas para conducirse en la vida.

Tenemos que despojarnos del sentimiento de crítica constante para ayudarlos a que vean en Jesús su máximo ejemplo. Nuestro trabajo es estar atentas, despiertas y ser conscientes de lo que ocurre a su alrededor para saberlos conducir y guiar. No nos desalentemos. El Señor nos asegura: “He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras” (Prov. 1:23).

Muchas veces tardamos en admitir nuestra negligencia, pero nunca es tarde para comenzar. Estamos a tiempo, hoy es el segundo día del año y un momento oportuno para crecer, porque queremos transformarnos en madres que lleven a sus hijos a los pies de Jesús.

María del Pilar Calle de Hengen, Uruguay

LECTURAS DEVOCIONALES PARA LA MUJER 2014
DE MUJER A MUJER
Recopilado por: Pilar Calle de Henger

EVA


Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser. Génesis 2:24.

Imagino la alegría de Adán cuando descubrió a Eva. Imagino la alegría de Dios cuando los presentó. Eva era todo lo que Adán quería, era su sueño hecho realidad.

Cuando esta mujer llegó con el fruto prohibido en la mano, por la mente de Adán debieron haber pasado mil ideas en apenas unas décimas de segundo.

Eligió quedarse con ella y desobedecer a Dios.

Hay cosas en tu vida que son realmente importantes, tan importantes que te modifican. Hay personas en tu vida que son así de importantes; y no es ningún pecado que esto suceda. El problema surge cuando estas personas, comúnmente del sexo opuesto y con algún encanto personal que te fascina, ocupan un lugar que solo Dios debe ocupar: el primero.

¿Por qué un ser tan inteligente como Adán tomó una elección tan extraña?

Por la misma razón que personas tan inteligentes como tú toman decisiones tan extrañas como las de él: amamos más al pecado que a Dios.

Eva era todo lo que Adán había soñado. Por eso, en el momento de la decisión pesó más la relación que había establecido con ella que la que tenía con Dios.

Igual nos sucede a nosotros. Cuando optamos por el pecado, por separarnos de Dios, elegimos a la persona, a la acción o a la palabra que sentimos más real que Dios en nuestras vidas, porque amamos o deseamos eso más que a él.

Es simple. El pecado nos gusta porque, en apariencia, nos satisface. Nos gusta la primera sensación que sentimos (la última; a veces, no tanto).

Si Dios para ti no es un ser real, cuando la tentación se presente, tendrás graves problemas para elegirlo; nadie elige una idea.

Si para ti Dios se resume en una serie de normas éticas, morales y algunos ritos básicos, es absolutamente natural que no lo elijas. Nadie elige un comportamiento.

Si, por el contrario, Dios es tu amigo real, con quien conversas diariamente, a quien le das la última palabra en tus decisiones (¡en todas!), tus chances de victoria aumentan.

Elígelo hoy a él.

MEDITACIONES MATINALES JÓVENES 2014
365 vidas
Por: Milton Bentancor

¿Que Ha Hecho Dios En Tu Vida? ♥

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