"Deléitate en el Señor, y el te concederá los deseos de tu Corazón". Salmo 37:4

martes, 8 de enero de 2019

✿ Confía en el Señor

Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo” (Job 19:25).

Hace algunos años, tuve una conversación muy difícil con dos mujeres decepcionadas con Dios. Eran madre e hija, que encaraban el drama de la muerte. La madre había perdido al esposo pocos meses antes y la hija, muy joven, también había quedado viuda. Su esposo, un comerciante exitoso, entró en una fuerte depresión y terminó quitándose la vida. Un drama difícil de explicar y de entender.
Nuestra conversación no terminó bien. Las dos estaban enojadas y fueron claras: “No queremos saber más de Dios. Nuestra confianza en él se terminó”. No fue fácil, pero terminé dejándoles una cuestión para que reflexionaran. Les pregunté: “Cuando están en un tren que entra en un túnel oscuro, ¿cómo reaccionan? ¿Saltan del vagón o siguen hasta llegar al otro lado?”
Al pasar por el túnel oscuro del sufrimiento, Job decidió aferrarse firmemente de la mano de Dios. Estuvo en el escenario del gran conflicto entre Cristo y Satanás, y eso, sin lugar a dudas, no es fácil. La Biblia dice que él era “perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job i:i).
¿Por qué Job tuvo que enfrentar una prueba tan grande? La reputación divina estaba en sus manos; pues, si él fallara, las acusaciones del enemigo triunfarían. De un lado, Dios asumía que su siervo no iba a fallar; del otro, Satanás insistía en que Job no iba a resistir. ¿Por qué otros hijos fieles tuvieron destinos diferentes? Enoc fue trasladado sin ver la muerte. Moisés descansó y resucitó. Elias fue arrebatado en un carro de fuego. Y, en el caso de Job, ¿cuál es el secreto de su victoria a pesar de tanto sufrimiento, enfermedad, pérdidas, rechazo y muerte en la familia?
La única respuesta es la confianza en Dios. Esta fue muy bien descrita en las palabras que encontré en un cuadro durante una visita pastoral. El mensaje decía: “Mi Dios, no te entiendo; pero confío en ti”. No tengas dudas de que “el Señor no impone a nadie una carga demasiado pesada para que la pueda llevar. Examina cada peso antes de permitirle descansar sobre los corazones de sus colaboradores” (Testimonios para la iglesia, t. 7, p. 282). En realidad, nuestra bendita esperanza nos motiva a enfrentar los desafíos de la vida. Nuestra travesía no es fácil, pero la confianza en Dios fortalece nuestros pasos, orienta nuestra dirección y nos prepara para el final del trayecto, cuando encontraremos las respuestas definitivas para todas nuestras dudas. ¡Vale la pena confiar en Dios!


NUESTRA ESPERANZA
Erton Kohler
Lecturas devocionales para Adultos 2019



domingo, 2 de septiembre de 2018

Un Dios de Ganancias


«Aconteció que, al regresar él después de recibir cl niño, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno». Lucas 19: 15

LAS CUENTAS QUE DIOS PIDE son individuales, por eso en la parábola leemos que Dios los llamó para saber lo que había negociado cada uno. Esto quiere decir que la tarea de negociar no es transferible, es una responsabilidad personal. Dios nos pedirá cuentas de lo que hayamos hecho con su tesoro: su Palabra. ¿La estudiamos? ¿La obedecimos? ¿La compartimos con los demás? Como Dios no es un Dios de pérdidas sino de ganancias, hemos de devolverle más de lo que él nos dio.

El que recibió una mina la multiplicó, pues Dios es capaz de multiplicar lo que tenemos: los recursos, los talentos. El reino de Dios es un reino de crecimiento y progreso. Al aumentar las ganancias de lo que Dios nos da, tendremos una recompensa superlativa. Al que ganó más se le concedió más. Pero a aquel que recibió una mina y no negoció, lo poco que tenía le fue quitado.

«Debemos velar, obrar y orar como si este fuera el último día que se nos concede. […] Solo el día presente es nuestro. Durante esas horas, trabajemos por el Maestro, como si fuera nuestro último día en la tierra. Presentemos todos nuestro planes a Dios, a fin de que él nos ayude a ejecutarlos o abandonarlos según lo indique su Providencia» ( La oración, cap. 2, p. 27; cap. 14, p. 167).

Los que hagan que el reino de Dios se multiplique, recibirán la parte de los que no lo hicieron. «Les aseguro que a todo el que tiene, se le dará más, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene» (Lucas 19: 26, NVI). Dios no desea que seamos perezosos o negligentes, y por eso nos da la oportunidad de trabajar para él. «Nuestra única seguridad consiste en realizar nuestro trabajo cada día según se nos presenta: trabajando, velando, esperando, dependiendo cada momento de la fuerza de Aquel que estuvo muerto y que vive otra vez, que vive para siempre».( Eventos de los últimos días, cap. 6, p. 69).

Trabajemos para que el reino de Dios crezca y se cumpla su misión. Oremos pidiendo que el reino de Dios sea establecido para siempre.


Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2018
“Fuentes De Vida¨
Por: David Javier Pérez




martes, 31 de julio de 2018

✿ Beneficios del Tomate


El tomate tiene muchos beneficios para la salud y es considerando como fruta y hortaliza.

Un tomate aporta alrededor de 40% de lo que se necesita una persona a diario de vitamina C, esto sirve para prevenir enfermedades como el cáncer y disminuye los niveles de colesterol.
Es un potente antioxidante natural, además de vitamina A, K, hierro y potasio. El tomate protege la vista: contiene vitamina A, la cual ayuda a proteger nuestros ojos de enfermedades degenerativas o ceguera nocturna.


Beneficios que posee el tomate;

• Protege la salud del cuerpo, los dientes, el pelo, los huesos y la piel.

• El jugo de tomate lo puede utilizar para curar las quemaduras. 

• El consumo diario de tomate reduce el riesgo de sufrir de hipertensión.

• Contiene vitamina A que ayuda a mejorar la visión.

• Ayuda a la salud intestinal. 

• Combate las infecciones del tracto urinario. 

• Mejora la salud de tu sistema nervioso.


Fuente: paginas varias





✿Luz y Salvación


Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Sal. 27:1.

Un día me llamó telefónicamente un empresario que atravesaba por un momento financiero difícil. Nada le salía bien. Desde el punto de vista humano había hecho todos los ajustes necesarios para sacar a su empresa de la quiebra, pero todo parecía inútil.

"Necesitaba pasar por esta prueba para saber que mi cristianismo y mi confianza en Dios no era pura teoría" -me dijo angustiado. "Confiar en Dios cuando la empresa crecía era fácil, pero hoy estoy a la puerta del quebranto financiero y comprendo que nunca fui un buen cristiano", terminó diciendo.

¿Ya experimentaste tú el desánimo en los momentos difíciles de la vida? ¿El verdadero cristiano nunca flaquea? ¿Su fe permanece inquebrantable en medio de la misma tormenta?

Tal vez tú tengas que leer todo el Salmo 27. Escogí para el devocional solo un versículo. El salmista expresa en él toda su confianza en Dios. "Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?" —pregunta. ¡Qué confianza!

Los primeros 6 versículos de este salmo son declaraciones extraordinarias de confianza en Dios. "Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado" -declara el salmista en el versículo 3.

Pero, de repente, en el versículo 7 acontece algo extraño. Toda aquella confianza desaparece. En la segunda mitad del salmo, encontramos a un David amedrentado. "Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; ten misericordia de mí, y respóndeme".

¿Qué pasó con toda la confianza de la primera parte? Nada. Estaba ahí, en el mismo lugar. Solo que el corazón del salmista es un corazón humano, como el tuyo y como el mío. Tan humano como el de Jesús en la cruz del Calvario, al preguntar a su Padre: "¿Por qué me abandonaste?"

El Padre no lo había abandonado. Así como no abandonó a David en medio de la tribulación y como no te abandonará nunca a ti, aunque tu corazón a veces, presionado por el dolor y el sufrimiento, sienta que Dios no se acuerda de ti.

Por eso hoy, sea que todo ande bien a tu alrededor, o que la tormenta intimidatorio parezca que va a hundir tu embarcación, ora a Dios diciendo: "Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?"


Alejandro Bullón



lunes, 30 de julio de 2018

✿ Un día diferente



Y sabemos que Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que lo aman; esto es, a los que son llamados conforme a su propósito. (Romanos 8:28)

Hacia mucho tiempo que no hacia ningún tipo de publicación en mi Blog.

Pero hoy ha sido diferente... 

Diferente porque me he levantado mas temprano de lo común y he despedido a mi esposo que realizara un largo viaje para un nuevo empleo en el que se desempeñara,  diferente porque al mirar a lo lejos cuando se despedía sentí una gran tristesa de decirle hasta luego (no adios)... 

 Pero a la vez un alivio porque sentí la presencia de Dios en ese mismo instante! al oír diferentes cantos de pajaritos que a esa hora ya comenzaban su faena diaria y que de alguna forma me daban un mensaje de alivio a mi tristeza. 

Sentí... que Dios me notificaba por medio de sus cantos que no me preocupara, que si El cuidaba de los pajaritos y de las aves del cielo, les provee alimento y techo, que de esa misma forma o con mas ímpetu, cuidaría tambien a mi esposo que en ese mismo momento salia en busca de un nuevo horizonte.

 De repente una  tranquilidad inminente llego a mi corazón, y una gran sonrisa salio de mis labios, creyendo en la fiel promesa de mi Creador; que los que en El confían todo le ira para bien.

 Mis hijos y yo, quedamos bajo el cuido y protección de mi Señor y Salvador. y que lo que haga en el transcurrir de esta nueva semana; estará dirigido y aprobado por Dios, siempre y cuando sea para mi bien y el de mi familia.

 Para nadie es un secreto lo que en mi país (Venezuela) esta ocurriendo... Pero tampoco quiero enfatizar  en esas cosas, se que a muchos le  afectan a nivel personal y espiritual. y el hecho que personas en diferentes situaciones se han olvidado que solo Dios puede resolver nuestros problemas, siempre y cuando pongas en sus manos tu vida, tu hogar y tu familia...

Todo en esta vida es pasajero, y esta no es la excepcion. Pero recuerda que Dios esta al control de todo; solo déjaselo a El y El lo resolverá. 


Erika C




¿Que Ha Hecho Dios En Tu Vida? ♥

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