"Deléitate en el Señor, y el te concederá los deseos de tu Corazón". Salmo 37:4

lunes, 27 de noviembre de 2017

El paraguas


“Con su poder gobierna eternamente”   
(Sal. 66:7, NVI).

Dios sigue haciendo milagros hoy. La diferencia es que no dedicamos tiempo a pensar en todas las cosas que damos por sentadas que Dios hace por nosotras, por medio de su poder. Estar viva después de setenta años, tener una mente activa, poder caminar, manejar un auto, tener buena visión… todos son milagros. Un bebé que nace sin defectos es un milagro. Pero el milagro más hermoso de todos es cuando un pecador se arrepiente.
La Biblia nos instruye a que pensemos en el poder de Dios, en su amor y protección día y noche, y que siempre lo alabemos. Cuando los poderes de las tinieblas arremeten contra nosotras, Dios toma el control, especialmente cuando reconocemos su poder y le entregamos el control de nuestras vidas. El siguiente incidente es un buen ejemplo del control y el poder de Dios.
Mi hermano nos había llevado a mí y a mis dos hermanas en su camioneta hasta Cedar Lake Academy, un colegio secundario cristiano con internado, para asistir a la graduación de octavo grado de nuestra sobrina. Una de mis sobrinas me había dado un hermoso paraguas multicolor, que yo llevé conmigo. Cuando nos preparamos para irnos de la recepción, después de la graduación, me aseguré de que mi paraguas estuviera colgado de mi brazo. Mi cartera colgaba sobre el paraguas, para asegurarme de no perderlo. Lo que sucedió después es increíble.
Ayudé a mi sobrina a cargar algunas cosas que se estaba llevando a su casa en la camioneta de sus padres, todo el tiempo asegurándome de tener el paraguas en mi brazo. Cuando me alejé de la camioneta de mi sobrina, yendo hacia la camioneta de mi hermano, descubrí que el paraguas había desaparecido. Mi primer pensamiento fue que se había caído al piso, pero no lo pudimos encontrar por ninguna parte.
Al volver a casa, pensé seriamente en lo que había sucedido, y oré: “Señor, sé que tú eres todopoderoso; si es tu voluntad, por favor, haz que el paraguas aparezca. Oro en el nombre de Jesús”. Dos semanas después, mi hermano estaba limpiando su camioneta y allí, debajo del asiento, estaba mi paraguas. No me imagino qué fue lo que realmente sucedió; lo que sé, con seguridad, es que Dios respondió a mi oración.
¡Servimos a un Dios omnisapiente y poderoso! Él merece nuestra adoración ¡siempre!
Moselle Slaten Blackwell

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2017
VIVIR EN SU AMOR


martes, 23 de mayo de 2017

VIVIR EN SU AMOR


BIEN VERSADOS

 "Las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza" (Rom. 15:4). 

Estoy comprometida en una batalla a muerte... con el desorden. Es increíble la cantidad de cosas que se pueden acumular en más de treinta años de matrimonio, especialmente si nunca tienes que deshacerte de cosas durante una mudanza. 
El otro día estaba clasificando, sacudiendo y organizando, cuando me encontré con una caja de cartas que mi esposo y yo nos habíamos escrito el uno al otro cuando éramos novios. 
Cuando las leí, no podía dejar de preguntarme lo que nuestros hijos pensarían si llegaran a encontrarlas por casualidad; tal como estamos, años después. 
Considerándolo desde este punto de vista, las cartas me daban un poco de vergüenza. 
Pero aun así, me recordaban cosas que había olvidado, sentimientos que había apagado o cambiado a lo largo de un extenso matrimonio. 
No es que nuestro amor hubiera muerto; había crecido y madurado. Ya no era el precipitado, excitante, poco realista y ridículo de aquellos días; lo cual estaba bien, porque ¡esas cartas me hicieron sonrojar! De la misma forma en que esas cartas son una especie de piedra angular del amor que comparto con mi esposo, la Palabra de Dios es una piedra angular del amor que él siente por nosotras. 
Él no quiere que la mantengamos en un estante o acumulando polvo sobre una mesa. Quiere que la leamos, para poder ¡interactuar con nosotras a través de ella. Él puede utilizarla para amonestarnos, animarnos y guiarnos. 
La Biblia es la Palabra viva y activa de Dios, y él nos habla a través de ella. Pero solo puede hacerlo si nos acercamos a él. 
Si guardamos sus palabras en nuestros corazones, él podrá hablar a nuestra mente, incluso cuando no tengamos la Biblia a mano.
 Me parece que Dios me habla tanto a través de su Palabra, que he empezado a escribir notas en el margen de mi Biblia para recordarme a mí misma qué situaciones u oraciones están siendo respondidas con esos versículos. 
También las he encontrado en momentos casuales, mirando ciertos textos al lado de esos durante un sermón, por ejemplo. 
Y entonces me hacen recordar de nuevo lo mucho que Dios se preocupa por mí y cómo participa en mi vida.
 Ahora, si alguien encuentra esas "cartas" después de que me haya ¡do, sabrá lo mucho que Dios me ama. Céleste Perríno-Walker




miércoles, 1 de febrero de 2017

Citas Bíblicas ♥

Los que tienen la sabiduría que viene de Dios, llevan ante todo una vida pura; y además son pacíficos, bondadosos y dóciles. Son también compasivos, imparciales y sinceros, y hacen el bien” (Santiago 3:17).

«El amor cubre todas las faltas» (Proverbios 10: 12).

¿Por qué la obediencia a la Palabra de Dios es una condición tan importante para recibir al Espíritu Santo?  (Hechos 5:32)

«Y al que puede fortaleceros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del ministerio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos». Romanos 16: 25

«Todo lo que él hace es justo y verdadero; sus mandamientos son dignos de confianza. Se mantendrán firmes para siempre, porque los hizo con verdad y rectitud». Salmo 111: 7-8, RVC

El Señor desea de todas sus criaturas un servicio que nazca del amor, de la comprensión y del aprecio de su carácter. El no se complace en una obediencia forzada, y otorga a todos libre albedrío para que podamos servirle voluntariamente.—— Patriarcas y Profetas, cap. 1, p. 12.


“No tiene límite la utilidad de aquel que, poniendo el yo a un lado, deja obrar al Espíritu Santo en su corazón, y vive una vida completamente consagrada a Dios”




martes, 8 de noviembre de 2016

LAS HISTORIAS DE LOS ELEGIDOS ♥


«Pero el que guarda su palabra, en ese verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo». 
1 Juan 2: 5, 6

Lección 2: Un reavivamiento de la espiritualidad lleva a un reavivamiento de la sencillez. Échame una mano, por favor. Habiendo vivido en una ciudad universitaria todos estos años, he oído los retos sinceros y francos que los jóvenes plantean a la comunidad de los elegidos. «Explíqueme, por favor, por qué, si un conjunto de cinco diamantes se mueve quince centímetros, el conjunto prohibido se vuelve aceptable». Y señalan desde el lóbulo de la oreja bajando unos centímetros hasta donde se prende un broche en un vestido. O: «Por favor, explíqueme cómo puede usted condenar aretes de cinco dólares mientras conduce un automóvil de cincuenta mil dólares o una casa móvil de ochenta mil». Está bien. Lo cierto es que la modestia es un arma de doble filo, ¿no? ¿No es un tanto incoherente imaginar a un Dios del universo que pudiera pedirnos sistemáticamente que abandonemos el adorno externo pero que no tenga nada que decir sobre casas que están muy por encima de nuestra posición económica o mucho más allá de nuestra necesidad personal?

Entonces, ¿qué pasa si todos decidimos vivir con la misma sencillez? Es más que casualidad que en dos coyunturas cruciales de la historia de los elegidos, la comunidad de fe escogiera la misma respuesta. El fugitivo Jacob vuelve a casa con una numerosa familia y con muchos rebaños. Dios le sale al encuentro en la frontera de la tierra prometida y lo llama a acudir a adorar en Betel, el sitio en el que vio hace tanto tiempo la escalera al cielo. Jacob convoca a su familia para comunicar el llamamiento divino y, como respuesta, entierran sus adornos debajo de una encina (Gén. 35: 1-4). Asombrosamente, los hijos de Israel dan una respuesta idéntica al pie del monte Sinaí tras su debacle moral. «Por eso, a partir del monte Horeb los israelitas no volvieron a ponerse joyas» (Éxo. 33: 6, NVI).

Cuando el Dios que inició ambos reavivamientos espirituales vino en persona a vivir entre nosotros —este Dios que, con derecho, podía llevar puesta toda gema y toda corona del universo—, encarnó el valor de la sencillez divina. En el momento de su muerte echaron a suertes la única túnica que poseía —ni casa, ni monedas, nada salvo una vida de sencillez modesta—. Profunda espiritualidad, radical sencillez: he ahí hoy el ejemplo de Jesús para ti y para mí. «Síganme por entero». ¡Con gratitud!


Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2016
“El Sueño de Dios para Ti, Tú Eres el Elegido”
Por: Dwight K. Nelson


SIN REVELACIÓN NO HAY VIDA

Sin profecía el pueblo se desenfrena; más el que guarda la ley es bienaventurado. 
Prov. 29:18.


La palabra "profecía" en el original hebreo es chazón, que puede ser traducida como visión, pero que significa específicamente "revelación o instrucción de Dios". En este contexto, sin la instrucción divina, el pueblo está condenado a una vida de fracaso y deteriorización. 

Cada vez que tú compras un aparato eléctrico, recibes un manual de instrucciones. Si tú quieres que el aparato dure y produzca al máximo, tienes que seguir el manual. Pero si no lees las instrucciones, y lo enchufas sin prestar atención a las indicaciones, el resultado será desastroso. Tú habrás perdido tiempo, dinero y paciencia. 

El ser humano no es un aparato, es una persona. No tiene un fabricante, tiene un Creador. Ese Creador dejó un manual de instrucciones para que la criatura fuese feliz, próspera y realizada. La razón por la cual muchos son desdichados y fracasan en sus relaciones, en la vida financiera, profesional y familiar, es sencillamente porque ignoraron las instrucciones divinas. Viven la vida de cualquier manera, esperando que resulte bien. Tú puedes incluso conseguir dinero, poder y fama, pero la vida no es plena, por lo menos, no como Dios la planeó. 

¿Por qué es tan difícil para el ser humano seguir las instrucciones de Dios? Por causa de su naturaleza. Desde pequeño, el ser humano se encapricha en vivir solo. Suelta el brazo del padre, se golpea la cabeza en la esquina de la mesa, quiere comer sin ayuda de la madre, y mete la cuchara por los ojos y por la nariz. A pesar de sus derrotas constantes, el espíritu de independencia está presente en su comportamiento a lo largo de la vida. 

Cuando crece, las consecuencias de vivir ignorando las instrucciones de Dios, no son tan simples como golpearse la cabeza y llorar. Son dolorosas y trágicas: derrota, frustración, vacío y muchas veces, la muerte. 

Dios quiere que tú seas feliz. El te creó con un propósito maravilloso. Aunque en este instante tú estés enfrentando el mayor drama de tu vida, el plan divino para ti continúa intacto. Por eso, hoy, antes de salir a enfrentar los desafíos de la vida, detente, medita y recuerda: "Sin profecía el pueblo se desenfrena; mas el que guarda la ley es bienaventurado".

Alejandro Bullón


¿Que Ha Hecho Dios En Tu Vida? ♥

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