"Deléitate en el Señor, y el te concederá los deseos de tu Corazón". Salmo 37:4

martes, 8 de julio de 2014

Obra completa

“Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin”. Eclesiastés 3:11.


ninguna obra asignada por Dios a la mujer supera en nobleza a la que nos confió como madres. Nuestra tarea consiste, con la ayuda de Dios, en desarrollar la imagen divina en el alma humana. Es una obra mayúscula. Si sabemos apreciarla, consideraremos de valor inapreciable nuestras oportunidades. La primera tarea es reconocer nuestras debilidades y apoyarnos en la Providencia para transformar nuestras vidas. También necesitamos perfeccionarnos y adquirir virtudes y fuerzas indispensables para el cumplimiento de nuestra labor. Dios puso eternidad en nuestro corazón. Ahora no podemos entender muchas cosas, pero el Señor nos aconseja que no apartemos sus palabras de nuestro corazón ni un solo día de nuestra vida.

Debemos enseñarlas a nuestros hijos y a nuestros nietos. Su promesa es que él completará la obra y será hermosa y perfecta. No tengamos dudas. Que esta promesa nos mantenga unidas al Todopoderoso y le entreguemos cada día nuestra vida y la de nuestros amados.



No son fotocopias

“Hicisteis foso entre los dos muros para las aguas del estanque viejo; y no tuvisteis respeto al que lo hizo, ni mirasteis de lejos al que lo labró”. Isaías 22:11.

Los padres nos equivocamos al pretender que todos nuestros hijos sean iguales o actúen de la misma manera, sin darnos cuenta de que cada uno de ellos es único e irrepetible. Cometemos el error de no valorar sus esfuerzos, creando un vínculo más fuerte con uno de ellos y pretendiendo que los demás sean como él. Como padres y primeros maestros de nuestros hijos debemos saber que el respeto es una virtud que les permitirá crecer armónicamente. Cada hijo tiene el derecho de ser tratado, querido y valorado por lo que es.Las primeras lecciones de respeto comienzan a nuestro lado, en la manera como los tratamos y como les mostramos nuestra confianza por sus dones y talentos particulares. ¡Cuántas veces nuestros hijos se resienten porque ignoramos sus esfuerzos, y así les demostramos que no los respetamos ni consideramos!Si los hijos crecen en un ambiente de respeto sabrán respetar afectuosamente a los demás. Si observan en sus padres un comportamiento de respeto difícilmente crecerán irrespetuosos y desconsiderados. Las lecciones vienen de los pequeños detalles: escucharlos, evitar críticas, cuidar el tono de voz y los gestos de desprecio y fastidio.En nuestra sociedad se ha perdido el respeto al otro porque primeramente se perdió el respeto entre esposos, padres e hijos ¿Qué palabras usamos? ¿Qué actitudes tenemos? ¿Cómo nos relacionamos? ¿Usamos palabras injuriosas, actitudes despectivas y discriminatorias?Empecemos hoy marcando la diferencia. “Criados, estad sujetos con todo respeto a vuestros amos; no solamente a los buenos y afables, sino también a los difíciles de soportar” (1 Ped. 2:18). Cuando leí este versículo pensé que a veces se aplica también a la familia.Elena G. de White asegura: “Los que están unidos por vínculos sanguíneos se exigen mucho mutuamente. Los miembros de la familia debieran manifestar bondad y el amor más tierno.” (Conducción del niño, cap. 74, p. 475). Como padres debemos hacer nuestra parte y Dios hará la suya porque ama a nuestros hijos y desea lo mejor para nuestro hogar.María del Pilar Calle de Hengen, Uruguay

DEVOCIÓN MATUTINA PARA LA MUJER 2014
DE MUJER A MUJER



viernes, 4 de julio de 2014

La paciencia de Dios!

Todo es posible si puedes creer. Marcos 9:23
El desaliento es la anestesia que el diablo usa antes de quitarnos nuestro corazón. Para el cristiano perplejo, ¡el no ser semejante a Cristo parece ser una razon muy legitima para estar desalentado! Sin embargo, Pedro nos dice que cuando el Señor nos mira, El no esta desanimado. Conociendo mejor que nosotros el largo camino que debemos transitar, aun nos observa con paciencia: El sabe que crecemos mejor con estimulos antes que con presiones.


Jeremías 29:11
Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes  afirma el Señor,  planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.

Dios recuerda tan bien como nosotros cuan perplejos y perturbados quedábamos cuando nuestros padres nos disciplinaban expresando su paciencia hacia nosotros. Pero El rehúsa hacerlo. Si hemos de ser impacientes con nosotros mismos, ¡tendremos que discutir con Dios! Tendremos que insistir en que nuestra opinión de nosotros mismos es mas exacta que la de Dios. 

¡Afortunadamente, la opinión de nuestro Padre es la que cuenta!.




miércoles, 2 de julio de 2014

Él alumbrará tu oscuridad

“Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores”. Salmo 34:4.

Era un viernes de noche y nos disponíamos a salir hacia la iglesia. Mi hija menor pidió que la esperáramos un momento, pero mi hijo Ludin, con su Biblia en la mano, me dijo:

—Mami, yo debo participar en la Sociedad de Jóvenes, me adelanto, ¿sí?

-Ve con cuidado hijito, nosotras vamos enseguida -fue mi respuesta.

Pasaron escasos minutos y escuchamos un ruido ensordecedor. Todo quedó a oscuras. La luz dio paso a las tinieblas. ¡Qué angustia! Mi pequeño afuera de casa… ¿llegaría a la iglesia? ¿Qué hacemos, Señor?

-Oremos -dijeron mis hijas Lilian e Iris.

Luego de la oración salí en busca de mi hijo. Inicié mi recorrido con temor al escuchar un tiroteo en la Plaza de Armas, por donde debía pasar.

Llegué al centro de la plaza y fui rodeada por un batallón de soldados. Uno de ellos me ordenó:

-Apague su linterna y tírese al piso.

Cumplí la orden y supliqué:

-Por favor, no me hagan daño, voy a la iglesia a buscar a mi hijo. Déjeme ir, por favor.

-Lo sentimos, el muchacho ya está en el calabozo.

-No, señor, me espera en la iglesia, déjeme pasar.

-Está bien, vaya a su casa, no prenda su luz, y camine pegada a la pared.

Proseguí mi camino, y al llegar a la plaza oí la voz de otro policía:

-¡Deténgase!

Me detuve; era un amigo de la familia, quien bondadosamente me acompañó. Llegamos a la iglesia, pero mi hijo ya no estaba; nos indicaron que fuéramos a la casa de los hermanos Cuevas, tampoco estaba allí, había salido en compañía de otros hermanos.

Volví a casa en medio de la oscuridad y ¡qué alegría fue encontrarme con mi niño sano y salvo! Dimos gracias a Dios porque una vez más nos había cuidado, mientras meditábamos en sus palabras: “Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostarás y tu sueño será grato. No tendrás temor de pavor repentino [...]. Porque Jehová será tu confianza, y él preservará tu pie de quedar preso” (Prov. 3:24-26).

Querida amiga, quizá no tengas temor de los apagones terroristas, ni debas enfrentarte a policías violentos; pero te acechan problemas económicos, vacíos emocionales, enfermedad, soledad o miedos. No desesperes, clama al Creador con fe, confía y él cambiará tu oscuridad por la más brillante luz.

Hilda Aliaga Velásquez, Bolivia

DEVOCIÓN MATUTINA PARA LA MUJER 2014

DE MUJER A MUJER


Cómo detectar un trastorno de aprendizaje

Es importante saber cómo detectar un trastorno de aprendizaje; si bien hay muchos padres o educadores que se alarman por ciertos retrasos, éstos no siempre son indicadores certeros de que el niño tenga una disfunción, debido a que cada uno tiene su propio ritmo de desarrollo y aprendizaje.
Un niño puede demorar más tiempo que otros en aprender a leer de forma correcta, a escribir, a multiplicar, pero por lo general hay parámetros que nos ayudan a identificar cuándo el proceso se ha retrasado demasiado y entonces puede ser considerado un trastorno de aprendizaje.

Señales de trastorno de aprendizaje

  • Problemas para leer y/o escribir
  • Dificultades con las habilidades matemáticas
  • No puede retener o memorizar
  • Déficit de atención
  • No es capaz de seguir instrucciones
  • No coordina bien
  • Problemas para relacionar los tiempos
  • No es capaz de organizarse
Según el niño, puede presentar una discapacidad en concreto o más de una, pero esto tiene que ser determinado por un profesional; el cual a través de diferentes pruebas y chequeos podrá establecer de qué tipo de trastorno de aprendizaje se trata.
Hay otros indicadores de que un niño padezca problemas de aprendizaje, aunque no son definitivos es importante tenerlos en cuenta a la hora de comentarlo con el especialista, por ejemplo:
  • Actitud arrogante
  • Comportamiento inadecuado al responder
  • Se dispersa fácilmente
  • Dificultad para expresarse
  • Bajo rendimiento escolar
  • Inmadurez en el habla y la expresión
  • Problemas para escuchar
  • Problemas para adaptarse a nuevas situaciones
  • Dificultad para captar conceptos

Algunos posibles problemas de aprendizaje 

  • Dislexia
  • Disgrafía
  • Discalculia
  • Dispraxia
Con frecuencia estos problemas son detectados una vez comenzada la escolarización, por lo que es necesario reunirse con la maestra y en algunos casos con los directivos del colegio.
El diagnóstico del trastorno de aprendizaje se realiza por medio del estudio psico-educativo. Dependiendo el caso, también se realizan:

  • Test de inteligencia.
  • Batería de pruebas de rendimiento (lectura, escritura y matemáticas).
  • Estudio de habilidades de procesamiento (entrada, integración, y salida de información).
Los exámenes realizados arrojaran lo que se denomina fórmula de discrepancia, que sirve para establecer el grado de dificultad del niño; esto se define en función de la diferencia entre el potencial del estudiante y su rendimiento.
Es fundamental que se trabaje en conjunto entre los padres y docentes del niño para que puedan detectar en qué aspectos éste sufre un problema de aprendizaje en relación a sus compañeros o amigos de igual edad e ir apuntando todo aquello que pueda resultar de importancia a la hora de reunirse con el profesional.


¿Que Ha Hecho Dios En Tu Vida? ♥

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