lunes, 15 de diciembre de 2014
martes, 9 de diciembre de 2014
Felices los tristes
“Dichosos los que están tristes, pues Dios les dará consuelo”. Mateo 5:4, DHH.
La segunda de las bienaventuranzas que pronunció Jesús en el Sermón del Monte dice que los que están tristes son dichosos. ¿Qué? ¿Qué dicha puede haber en la tristeza? Ricardo era joven y muy bien parecido. Quería beber cada día hasta la última gota de una vida libre de preocupaciones y compromisos con Dios, la familia, el trabajo y los estudios. “La juventud se vive una vez –decía–. ¡Así que nada de ataduras!”
A los veinte años empezó a sentir dolores que iban y venían, pero él estaba joven y quería divertirse. Después de una larga peregrinación por médicos y hospitales, terminó inmóvil. Su enfermedad degenerativa, contra la que la ciencia nada pudo hacer, lo obligó a reflexionar en la vida, en la muerte y en Dios.
“El dolor purifica como el fuego”, escribió el poeta, y fue eso lo que ocurrió en la vida de Ricardo. Hablé con él muchas veces. Su mente estaba lúcida aunque le costaba expresarse porque la enfermedad había llegado a su fase terminal, pero más de una vez me dijo que le daba gracias a Dios por su dolor, porque de otra manera no hubiera pensado siquiera en él. “Aunque esta vida sea corta, la de allá será eterna. ¿No saldré ganando?” me dijo.
Ricardo ya descansa en la paz de la tumba, pero la eternidad, sin enfermedad, sin muerte y con felicidad plena rubricará las palabras del Señor: “Dichosos los que están tristes”.
¡Cuánto aprendemos también nosotras en la escuela del dolor! El dolor “duele”, es verdad, pero las pruebas de la vida son las herramientas que Dios usa para eliminar de nuestro carácter todo defecto y debilidad. El Artista divino está modelándonos con el cincel del dolor a fin de que nuestro carácter quede en condiciones de permitirnos la entrada a la patria celestial.
Amiga, mientras vivamos en este mundo, el dolor nos templará y nos hará aptas para comprender y amar a quienes sufren. San Pablo lo dijo así: “Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en toda nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación” (2 Cor. 1:3, 4). Sí, felices los tristes, porque su tristeza se volverá en gozo.
Esther Iuorno de Fayard, Argentina
DEVOCIÓN MATUTINA PARA LA MUJER 2014
DE MUJER A MUJER
miércoles, 3 de diciembre de 2014
El regalo que cambió mi vida
“No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo así yo los he enviado […]”. Juan 17:16-18.
Mi abuela paterna nos dejó un valioso legado: la santa Biblia.
Mi padre nos dijo que ese era el legado más precioso que ella podría habernos confiado. ¡Qué pena no haberlo sabido valorar a su debido tiempo!
Lo recibimos allá por 1940. Mi abuela la leía desde siempre, pero al partir nos dejó su Biblia para que en ese libro sagrado encontráramos al Señor que ella tanto amaba. ¡Cuántas bendiciones nos hemos perdido por no habernos abocado a escudriñar la Palabra de Dios diariamente! En 1965, papá dijo a modo de testimonio: “Quien tome este libro en sus manos estará tomado de la mano de Dios, solo debe dejarse conducir”.
Con el tiempo, por medio de una pareja de colportores conocimos la Iglesia Adventista e hicimos los estudios bíblicos. Fuimos bautizados todos juntos, como familia, en la Navidad de 1965, año en que papá dio testimonio del regalo que nos había dejado la abuela. Conociendo a Jesús y viviendo esta nueva vida nos sentíamos muy felices de pertenecer a la gran familia de Dios.
A mí y a mis hermanos nos educaron con valores elevados, los que se fueron fortaleciendo aun más, porque estaban cimentados en la verdad de Dios, su Palabra. Han pasado los años, y sigo aferrada al legado de mi abuela.
Doy gracias a Dios porque su Palabra es veraz y consuela, es luz y nos guía, es poder y nos fortalece. Sin ella caminamos a la deriva y nuestra vida se hace insegura y tormentosa. Jesús, la columna central de la Biblia, es todo para mí.
En los días difíciles y perplejos, su gracia me cubrió y me permitió conocer más de cerca el poder de la oración. Con la Palabra de Dios en mis manos aprendí a aceptar su voluntad divina porque es perfecta y me muestra el fin desde el principio. La palabra de Dios es mi Bethel personal.
Amiga, anhelo el día de reencontrarme con mi abuela para decirle que su legado dio frutos para salvación. Que el Señor nos utilice para fortalecernos unas a otras, podamos continuar con su obra y un día no muy lejano disfrutar con nuestros amados la eternidad junto a nuestro Redentor y Salvador Jesús.
Lidia Inforosi, Argentina
DEVOCIÓN MATUTINA PARA LA MUJER 2014
DE MUJER A MUJER
Diente de león – Infusiones y propiedades
El diente de león, conocido también como amargón, es una planta vivaz, perenne, muy popular y reconocible.
Sus hojas profundamente angulares forman una roseta basal en la primavera y cabezas florales que nacen de pecíolos alargados. Todas las hojas y tallos huecos de las flores crecen directamente del rizoma.
Las flores, al terminar la floración, se transforman de amarillas en esas características esferas blancas formadas por un conjunto de pelos muy volátiles. Al cortar la raíz, de las hojas brota un líquido lechoso rico en caucho.
Propiedades curativas del diente de león
El diente de león tiene propiedades tonificantes, diuréticos, y colagogos. Eficaz aperitivo y purificador de la sangre. Tomado en ensalada o en cocimiento, es excelente para las personas que han perdido el apetito. Asimismo, y sobre todo en primavera, es aconsejable tomarlo en abundancia en las curas que se realizan en, esta época del año, con el fin de depurar el organismo.
La raíz de diente de león es buena para toda clase de problemas del hígado, incluyendo hepatitis, cirrosis, ictericia e intoxicación en general, así como para deshacerse de los cálculos biliares.
En la primavera, las hojas y las raíces del diente de león producen manitol, una sustancia usada en Europa para el tratamiento de la hipertensión y de los corazones débiles. Por ello, las infusiones con las hojas de diente de león son muy efectivas para combatir la presión arterial alta, pero es importante que sean recolectados en esta estación del año.
La aplicación de la savia lechosa de diente de león, de forma externa, ayuda a retirar verrugas y eliminar manchas de la piel principalmente las que aparece en la vejez.
Infusiones y remedios naturales con diente de león
Infusión con diente de león para la hipertensión Hervir 1 litro de agua, bajar el fuego y agregar 2 cucharadas de raíces frescas, lavadas y picadas. Dejar cocer a fuego lento por 1 minuto, con el recipiente tapado, luego retirar del fuego y agregar 2 cucharadas de hojas recién picadas. Dejar reposar por 40 minutos. Colar y tomar 2 tazas al día.
Infusión con diente de león para el hígado Hervir 1 litro de agua, bajar el fuego y agregar unas 20 cucharadas de hojas, tallos y raíces frescas de diente de león picadas. Dejar cocer a fuego lento por tanto tiempo como sea necesario hasta que el líquido se reduzca a sólo medio litro), luego colar. Tomar 3 cucharadas 6 veces al día.
Remedio depurativo con diente de león Hervir 60 g de hojas y raíces de diente de león en 1 litro de agua. Tomar un vaso antes de las comidas.
Remedio con diente de león para recuperar el apetito Hervir, durante diez minutos, una porción de raíces trituradas y de hojas desmenuzadas en un litro de agua. Dejar en maceración hasta que se enfríe. Tres tazas al día antes de las comidas.
Remedio con diente de león para la verrugas Extraer la savia lechosa del diente de león, empapar una bolita de algodón y frotar, con ella, una verruga. Repetir la acción varias veces al día durante un mes.
Remedio con diente de león para las manchas de la vejez Extraer la savia lechosa de diente de león, empapar una bolita de algodón y frotar sobre las manchas de la vez varias veces al día.
lunes, 24 de noviembre de 2014
Vive en el Presente
La vida es una de las cosas mas lindas que nos pudo haber dado Dios, tener vida es tener oportunidad, siempre que vivamos mantendremos viva también la esperanza de poder cambiar las cosas, de ser mejores y de enmendar errores cometidos.
Vivir a destiempo nos limita el presente, es decir nos impide disfrutar de lo que tenemos por desear cosas del pasado o del futuro. La mayoría de las veces estamos tan aferrados al pasado que solo nos mantenemos vivos del recuerdo, añoramos eso que un día fue y por alguna razón terminó, o por otro lado deseamos que el tiempo pase rápido para conseguir eso que deseamos a futuro.
La mayoría del tiempo lo pasamos pensando ya sea en algo que perdimos o deseamos, pero nos olvidamos de vivir en el hoy, en lo que tenemos presente, lo que ya es nuestro, y perdemos la oportunidad de disfrutarlo, y es que no nos damos cuenta que de lo que tenemos hoy oportunidad de disfrutar, mañana será pasado y habrá quedado solo en el recuerdo.
La vida es esa parte que se nos pasa mientras pensamos en el pasado o en el futuro, eso que hoy tenemos y olvidamos aprovechar un día será pasado y tal vez querremos devolver el tiempo para aprovecharlo, imagina que tienes un hijo, pero estas deseando que seagrande y sea un profesional o una persona exitosa, piensas tanto en lo que será de grande, pero olvidas disfrutar cada palabra que aprende a decir, cada año que cursa en la escuela, como crece cada día y se va convirtiendo en alguien de bien, ahora imagina que ya lo tienes y estas recordando como era cuando no lo tenias, ¿no es eso una perdida de tiempo? algo muy similar sucede con nuestra vida cuando nos olvidamos de vivir en el presente.
Todos alguna vez perdimos algo, todos la mayor parte del tiempo estamos deseando algo, pero muy pocos son los que olvidan todo y viven el presente, tuvimos todo y lo perdimos, tenemos, pero queremos mas, pero ¿que pasa con lo que hay ahora?, el presente es el mejor de los tiempos para disfrutar lo que Dios nos da, ese es un reto, disfrutar hoy lo que tienes hoy, agradecer por el presente sin lamentarte del pasado ni preocuparte por el futuro.
Dios conoce tu pasado, tu presente y tu futuro, esta contigo y te ama en todo tiempo, ¿Que puede atormentarte del pasado, si ya todo te lo ha perdonado? ¿Que puede preocuparte del futuro, si tu vida esta en sus manos? solo el presente es valido para agradecer, disfrutar y aprovechar al máximo la vida que Dios te da. Solo los que no conocen a Dios se preocupan por eso. Ustedes tienen como Padre a Dios que está en el cielo y Él sabe lo que ustedes necesitan. Mateo 6:32 (Traducción en Lenguaje Actual)
No dejes escapar ni un solo momento, siempre habrá problemas, todos los tenemos, siempre habrá algo que queremos porque todos tenemos sueños y proyectos por cumplir, pero sabes, no todos tenemos la oportunidad de disfrutar y agradecer, hay gente que soñó ayer y no vivió hoy para cumplir su sueño, hay personas que se van de este mundo sin haberse perdonado su pasado, pero habemos quienes hoy tenemos la oportunidad de disfrutar la vida.
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